Iberdrola reclama 324 millones de euros a la Empresa Nacional de Residuos Radiactivos (Enresa) por la subida en un 30% de la tasa de gestión de residuos radioactivos, que según la compañía incumple lo pactado en el protocolo del cierre de las nucleares en 2019, que limitaba ese incremento al 20%.
Fuentes cercanas a la compañía han confirmado a EFE la interposición el pasado febrero de una demanda por la vía contencioso-administrativa en este sentido, tal y como publica este miércoles el diario El País.
En la última revisión, esta tasa se incrementó en un 30%, lo que llevó en julio a Iberdrola y Endesa a advertir a la compañía pública, vía burofax, de que se estaba incumpliendo esa parte del protocolo que fijó el cierre de las centrales, en 2019.
Así, ambas compañías aseguraban que se reservaban el derecho de adoptar cualquier tipo de medida contra Enresa y reclamar el posible daño patrimonial que esa revisión pueda causar.
La tasa Enresa e Iberdrola
En junio pasado, el Gobierno revisó la tasa que tienen que pagar los propietarios de centrales nucleares por el tratamiento de los residuos de las plantas y la tarifa fija unitaria se estableció en 10,36 euros/megavatio hora (MWh).
Sin embargo, en el protocolo de 2019 se contemplaba un incremento máximo del 20% del valor de la tarifa respecto al que en ese momento tenía y con un límite de 7,98 euros/MWh.
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